Autor Tema: Diario de un marido con panza  (Leído 229 veces)

0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.

Desconectado Benito

  • Moderator
  • está aprendiendo
  • *****
  • Mensajes: 93
  • Karma: 8
  • Sexo: Masculino
  • Soy re loco
    • Me Cago en...
Diario de un marido con panza
« : agosto 27, 2006, 12:11:40 »

Tenía fe en bajar la pancita... Hace  unos  días,  en mi cumpleaños, mi mujer me regalo un cupón válido por una semana de entrenamiento personal en un buen gimnasio local.  Independientemente  de  que  yo esté en excelente forma, pensé que era una buena idea  para intentar detener ese proceso de  "barriguita" que a todos nos ataca.
Llame al gym e hice mi reserva con una personal trainner llamada Nadia, quien se auto-describió como una Instructora de Aeróbic de 26 años, modelo  de trajes de baño y  ropa  deportiva. Y al  gym me recomendó que llevara un  diario para ir documentando mi progreso y aquí se los envío:

Lunes:  Empecé  mi  día a las 6:00 A.M. Bastante difícil levantarse de la  cama a esa hora pero  todo cambió cuando llegue al gimnasio y vi que Nadia  estaba esperándome.  Parecía  un diosa griega: rubia, ojos celestes y  una  gran sonrisa, con unos labios carnosos y espectaculares. Nadia me hizo un  tour y me mostró los aparatos y me tomó el pulso después de 5 minutos en la  bicicleta fija. Se alarmó de  que  mi pulso estuviera tan acelerado pero yo lo atribuí a ella, vestida con su  malla  de  lycra  metida  en su cola, que estaba muy cerca de mi...  Disfruté bastante viéndola dar su clase de  Aeróbic, después de terminar mi inspirador día de ejercicio. Nadia me estaba motivando cuando hacia yo mis sentadillas, a pesar de que ya me dolía la barriga de tanto meterla para adentro, cada vez que Nadia pasaba junto a mi...

Martes:  Me tome dos tazas de café, pero finalmente logre salir de la puerta de mi casa. Nadia hizo que me recostara boca arriba, me puso a  levantar una pesada barra de metal y después se atrevió a ponerle  ¡¡¡pesas!!!. Mis piernas estaban un poco debilitadas por la cinta pero logre completar !UN KILOMETRO COMPLETOOO!  La  aprobadora sonrisa de Nadia y el guiño cómplice que me realizó hizo que todo valiera la pena...¡me sentía fantástico!... era una nueva vida para mi.

Miércoles:  La  única  forma  como conseguí lavarme los dientes, fue poniendo el cepillo sobre el lavatorio y moviendo la cabeza a ambos lados encima de él. Creo que tengo una hernia en los pectorales. Manejar no fue tan fácil: solo al frenar y dar vueltas al volante me dolía hasta el pelo, estacioné encima de una motito... Nadia se estaba impacientando conmigo por considerar que mis gritos molestaban a los demás  socios  del club.  Su  voz resulta un poco aguda a esas horas de la mañana y cuando grita se vuelve nasal y es muy molesta. Me  duelen los huevos  cuando me  subo a la cinta, así que Nadia me subió a la escaladora. ¿Para qué mierda alguien inventó una máquina para hacer algo que se ha vuelto  obsoleto con  los ascensores? Nadia me dijo que me ayudaría a ponerme en forma y a disfrutar la vida...; otra de sus tantas pendejadas.... y promesas.

Jueves:  Nadia  me  estaba esperando con sus pinches dientes de vampiro y con su sonrisita  estilo  Jack  Nicholson  en  Batman. No pude evitar llegar media hora tarde:  fue el tiempo que llevó ponerme los zapatos. La reventada de Nadia me puso  a  trabajar  con  las argollas pero, cuando se  distrajo, salí corriendo a esconderme  en  el  baño. Mandó a otro entrenador a buscarme y como castigo, me puso a trabajar en la máquina de remar y... me hundí.

Viernes: Odio a la hija de puta de Nadia más que a cualquier otro ser humano que haya odiado  en  la  historia del mundo. Estúpida, famélica, anémica, pendeja y fachocita  sin  cerebro. Si hubiese una parte de mi cuerpo que pudiese mover sin un dolor desesperante, la rompería toda, su  puta madre que la parió. Nadia  quiso  que  trabajara  en mis triceps... ¡YO NO TENGO TRICEPS!!!...y si no quiere  que joda el piso o lo rompa, que no me pase las putas barras o cualquier otra cosa que pese mas que un sandwich... La  bicicleta  fija me hizo desmayar y desperté en la cama de una  nutricionista, una  flaca  pelotuda que me dio una cátedra de alimentación  sana, ¡claro! la muy pendeja no tiene la más puta idea de lo que es cagarse  realmente de hambre. ¿Por qué no me pudo tocar alguien más tranquilo, como un maestro de costura o un estilista?

Sábado:  La  pelotuda  de  Nadia  me  dejó  un  mensaje en mi contestador  con su vocecita de retortillera preguntándome por qué no fui hoy. Solo con escucharla me dio  ganas de agarrar a patadas al contestador, pero no tenía la  fuerza suficiente ni  para  levantarlo, incluso ni
para levantar el control remoto de la tele, así que me chingué 11hs. seguidas viendo el maldito National Geographic... puro  pajarito cogiendo y brincando de rama en rama.

Domingo:  Pedí al chofer de la camioneta de la iglesia que me viniera a  recoger para ir a misa y agradecerle a Dios que esta semana haya terminado. También  recé  porque el año que viene, la reventada de mi mujer, me regale  algo un  poco  más  divertido,  como una endodoncia, un cateterismo, o un  análisis de próstata.
......................................

Desconectado GREENPOINT

  • sabe bastante
  • ****
  • Mensajes: 435
  • Karma: 10
Re: Diario de un marido con panza
« Respuesta #1 : septiembre 18, 2006, 05:55:59 »
que bueno